27 octubre 2011

CARTA DE HONESTIDAD II

Cariño yo… quisiera ser honesta. No quiero ni mentirte a ti, ni a mí. Esto no es para que estemos de hocicos, ni muchos menos, si no para evitar la situación que hemos estado viviendo durante las últimas semanas. Aunque quizás no te hubieses dado cuenta.
Estoy acostumbrada a vivir sin ti. Por eso es que ahora has vuelto sin previo aviso y me ha pillado tan de sorpresa que no doy con la fórmula exacta para hacerte feliz. Es una pena, durante el tiempo de tu ausencia hice mil proposiciones al futuro. Tradicionales o no, lo hice con toda la buena intención y fe del mundo. Y eso para ti nunca es suficiente.
¿Sabes? Jamás podría haber querido llevar tan mal tu carácter. Pero me alegra saber que he encontrado esa paciencia de la cual no supe nunca. No sabes lo difícil e insoportable que es mirarte a veces, o escucharte, o ver como tiras por tierra todos mis sueños. Aunque ni siquiera tengas ni idea de lo que son. Porque para eso ya tienes poder de decisión e imaginación suficientes como para tacharlo en mi lista de defectos. Dime, por favor ¿Algo de lo que he hecho alguna vez te ha parecido bien? ¡Ah no! Si está mal, la culpa es mía, si está bien es pura casualidad. Cada día te voy cogiendo más y más cariño…
No, no es ningún esfuerzo… tengo tiempo libre. Todo el día para ti, para lo que se te antoje. De coste gratuito. Con mi cara de payaso te puedes divertir. Hay cerveza, sexo y comida gratis ¿Qué más quieres? Chófer, guía turística, celestina, asesora de moda, señorita del tiempo… Un poco de aquí y de allí. La magia me transforma a veces en saco de boxeo, donde tus palabras son los puños y mis sentimientos todo lo demás. ¿Quién es el inútil, el ciego, el que sobrevive por pura casualidad? La casualidad que fue que te encontrases conmigo, una tonta al fin y al cabo. Pero una que sabe llevarte a donde quieres, hacer que te rías, que no pases frío, que te diviertas y encima que no estés solo. Llámalo falta de opción ahora.
Si me equivoco, dime que no es cierto.
Lo sé, cariño… llevas TODA la razón.
Sé que te perderás de nuevo en cuanto encuentres sustituta. ¿Quién quiere ser mi sustituta? ¡Venga! ¡Ánimo! Está de oferta. Fresco, fresquísimo…
Te quiero tan en secreto que ni siquiera lo sé yo misma. Alrededor de ti hay una esfera de luces y sombras magistrales. Un polvo de hadas mágico, hechizante. Tú y tú y solamente tú… Tu nombre me produce un delirio absoluto, total y absoluto. Magnífico, adorable… placer infinito.
Lo he dicho: fresco

1 que averiguan.:

LonelySiSi dijo...

Me encantó el último párrafo! :)

Besos