20 abril 2017

Un favor...

Dicen que todas las personas
que te vas a cruzar en la vida
están predestinadas.

Quizá este poema sin rima
esté dedicado a ti.
Al igual que a otros tantos
que quisieron poner cada palabra
en cada verso
que no se atrevieron a ordenar así.

Dicen que, cuanto más difícil es el reto
mayor es el triunfo.
Pues nosotros vamos a triunfar como nadie...

-Nos salen trampas
hasta en los ojos.
Trampantojos, le llaman.
Aunque a mi me suena 
a algo que ves y se te antoja -

Será que nos toca decidir
y he optado por editar.
Editar el miedo por esperanza
La palabra no por un "quizás"
-Que es más bien sí.
Pero sabes que nunca me mojo.
Al menos, no ahí-
Los (te) quiero por (te) puedo.
Y así sucesivamente.
Hasta llegar,
al punto que andamos buscando.

Ya
sabes
que
todo
largo
camino
empieza
por
un
pequeño
paso.

No sé por qué
pero esta noche sólo quiero estar contigo.
Cenita para dos,
un par de vinos.
Fingir que vemos New Girl en Pordede,
Dejar que tus dedos recorran mi espalda
achucharnos y acurrucarnos en la cama
Y hacerte (feliz) reír hasta el amanecer.

-Y ¡uff!
nos imagino a los dos así
de viejitos.
Como si no hubiera pasado el tiempo.
Y entonces me entra un nosequé que no sé yo
Que te quiero más de la cuenta...-

Puedes venir sin afeitar
y, tráete esa camisa blanca.
-Que me "disloca"-
Ya pondré yo lo demás.
Pero eso sí, tráete muchas, pero que muchas ansias.

Será que me pueden las ganas.
No se si es tu manera de hablar, de andar.
O la forma en que me miras

- A lo mejor porque lo haces
como si, tal vez,
fuera magia. -

Y tampoco paro de pensar que,
cuando te marches,
mi casa olerá a ti
y te extrañaré
como hacen las personas
que se tienen lejos y a la vez tan cerca.


Hazme otro favor, no te vayas nunca.